jueves, 26 de abril de 2018

¿Quién está listo para la era de la automatización? Un informe revela los 25 países mejor preparados Karina Fuerte

Los rápidos avances y la sofisticación de las tecnologías automatizadas tendrán serias implicaciones para el trabajo y el empleo, y los gobiernos deberían estar preparados. Corea del Sur, Alemania y Singapur son los países mejor preparados del mundo para la automatización, según un nuevo informe creado por The Economist Intelligence Unit y patrociando por ABB.
El reporte "The Automation Readiness Index (ARI): Who Is Ready for the Coming Wave of Innovation?" evalúa cuán bien preparados están estos 25 países para los desafíos y oportunidades de la automatización inteligente. El análisis realizado concluye que incluso los países más preparados para el futuro del trabajo deben reconsiderar la educación y la capacitación con un enfoque en el aprendizaje permanente para preparar a las personas los trabajos del mañana. 
"El informe muestra el patrón de éxito del futuro. Debemos aprovechar estas recomendaciones", dice Ulrich Spiesshofer, CEO de ABB. "El ritmo de la innovación y el cambio laboral hoy es tan rápido que todos deben tener acceso al aprendizaje continuo. Aumentar el potencial humano con la tecnología de una manera responsable, a la vez que se brinda educación y capacitación continua. Esta es una oportunidad para impulsar la prosperidad y el crecimiento".
Además de Corea del Sur, Alemania y Singapur, los 10 países mejor posicionados para abrazar la ola de Inteligencia Artificial son, en orden de clasificación: Japón, Canadá, Estonia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos y Australia.

Top 10 de países mejor preparados para la automatización

  1. Corea del Sur
  2. Alemania
  3. Singapur
  4. Japón
  5. Canadá
  6. Estonia
  7. Francia
  8. Reino Unido
  9. Estados Unidos
  10. Australia
El análisis del informe se basa en el índice ARI, creado por The Economist Intelligence Unit, así como a través de una serie de entrevistas con expertos de todo el mundo. Las clasificaciones se determinaron sobre la base de un total de 52 indicadores cualitativos y cuantitativos seleccionados en consulta con expertos en automatización, educación y economía.
El estudio encontró que al día de hoy se ha hecho poca política que aborde específicamente los desafíos de la automatización basada en inteligencia artificial (IA) y robótica. "La gran mayoría de los países dentro o fuera de la OCDE están empezando a pensar en la planificación de los desafíos de la automatización", dijo Elizabeth Fordham, asesora principal de relaciones globales en la Dirección de Educación y Habilidades de la OCDE. Pero ningún país está genuinamente preparado para la era de la automatización inteligente.
Solo pocos países, incluidos Corea del Sur, Alemania y Singapur, los primeros en el índice, han emprendido iniciativas en áreas como la reforma de los planes de estudio, iniciativas de aprendizaje continuo, programas de formación profesional y flexibilidad en el lugar de trabajo.

Top 25 de países mejor preparados para la automatización

 El Top 25 de naciones mejor preparadas para la era de la automatización.  Imagen: The Automation Readiness Index, de The Economist Intelligence Unit y ABB.
El Top 25 de naciones mejor preparadas para la era de la automatización. 
Imagen: The Automation Readiness Index, de The Economist Intelligence Unit y ABB.
El Índice de Preparación para la Automatización se centra en tres categorías:
  1. Entornos de innovación: esta categoría realiza un seguimiento de la medida en que cada país cuenta con políticas y estrategias para promover la investigación, la infraestructura y las iniciativas para aprovechar la automatización inteligente. Japón es el país líder en esta categoría.
  2. Políticas del mercado laboral: la automatización probablemente desplazará a los humanos en diversas áreas, al menos aquellos que se dedican a tareas automatizables. Por lo tanto, los gobiernos requieren políticas que promuevan la movilidad y flexibilidad de los trabajadores, así como también programas que ayuden a desarrollar nuevas habilidades. Corea del Sur, Alemania y Singapur empataron por igual en esta categoría.
  3. Políticas educativas: con la automatización, las habilidades requeridas por los empleadores evolucionarán y con ello, los requisitos educativos de la fuerza de trabajo. Esta categoría sigue la preparación para una educación emergente. Corea del Sur encabeza la lista de Políticas Educativas


Algunos hallazgos clave del reporte incluyen:

  • Los líderes del índice destinan considerables fondos y apoyo a la investigación fundamental de inteligencia artificial y robótica: los gobiernos de Japón y Corea del Sur, por ejemplo, canalizan cientos de millones de dólares en fondos para organizaciones del sector público y privado que llevan a cabo investigación en IA y robótica.
  • Solo unos pocos países han empezado a abordar el impacto de la automatización a través de políticas educativas: se espera que la automatización aumente la importancia de la educación STEM y las habilidades socioemocionales (o habilidades blandas).
  • El aprendizaje permanente se está convirtiendo en una rica área de experimentación: diversos gobiernos están buscando alentar a los ciudadanos a someterse voluntariamente a la actualización periódica de sus habilidades.
  • La formación profesional no está a la altura de los desafíos planteados por la automatización inteligente: los expertos entrevistados para el estudio advierten que la formación profesional en la mayoría de los países sigue demasiado centrada en ocupaciones poco cualificadas como para preparar a los jóvenes para el lugar de trabajo automatizado.
El reporte advierte que si los países quieren una estrategia a largo plazo para enfrentar los desafíos de la automatización, la educación debe estar en el centro de ella. La automatización y la IA hacen aún mayor la necesidad de programas de educación básica y nuevos tipos de formación docente.
Según los expertos entrevistados, se habla mucho de este tema pero hay muy poca planificación y acción en este frente hoy en día. "Nadie se ha familiarizado con la planificación estratégica requerida para el cambio educativo en este contexto, y existe una gran necesidad", dice Rose Luckin, profesora de diseño centrado en el alumno del University College London.
Sin embargo, cambiar el currículo es solo una parte de la batalla. La parte más difícil es capacitar a los profesores para que puedan impartir "conocimientos y habilidades del siglo XXI". "Enormes expectativas se están colocando en los educadores que de alguna manera podrán cambiar qué y cómo enseñan. Pero, ¿quién los preparará para hacerlo?", señala Luckin. Los cinco países con mejor puntuación en la categoría de educación al menos han comenzado a adaptar sus programas de formación docente.
Además, en una época en que la tecnología a menudo cambia cómo trabajan las personas, ¿cómo se pueden adaptar a estos cambios? Según el informe, el aprendizaje permanente es parte clave de la respuesta. Crear un marco institucional para apoyar el aprendizaje permanente es parte del desafío, y varios países ya han comenzado. Singapur, miembros de la OCDE como Estonia, EE. UU. y Canadá, así como los países de medianos ingresos como Argentina y Brasil ya lo están haciendo.
"La educación y formación profesional es débil en la mayoría de los países en desarrollo. Su desafío es permitir a los trabajadores más maduros continuar su educación. Necesitan establecer incentivos y canales para que los trabajadores más jóvenes y los mayores lo hagan", aconsejó Francesc Pedro de la UNESCO.
ABB y The Economist Intelligence Unit planean realizar este índice anualmente y revisar los rankings cada año con el objetivo de servir como una herramienta para que los gobiernos identifiquen y apliquen continuamente políticas que respalden una participación exitosa en la nueva economía global automatizada y digitalizada.

FUENTE: https://observatorio.itesm.mx/edu-news/top-25-paises-mejor-preparados-para-la-era-automatizacion-ia

miércoles, 25 de abril de 2018

Así funciona la educación en Alemania, donde los chicos saben si van a ir a la Universidad a los diez años

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En Alemania, cuando los chicos y las chicas cumplen once años, el sistema educativo los divide en tres grupos de acuerdo a sus notas y de su velocidad de aprendizaje. Un grupo será el que continúe con su formación en el gymnasiumpara luego pasar al bachillerato y preparase para el acceso a la Universidad, mientras que el resto estudiará profesiones más técnicas.
Si bien no es un concepto nuevo (se implantó en 1969) y cada uno de los 16 estados federados alemanes tiene su propia normativa educativa, esta modalidad causa polémica ya que los chicos y las chicas son aún muy pequeños y eso marcará su futuro. Detlev Flottmann, director del colegio público Astrid Lindgren, en la localidad de Marienfeld, señaló al diario El País que "lo ideal sería que todos permaneciesen juntos hasta los 16 años para que los más inteligentes motivasen a los más rezagados. Pero los buenos se relajarían y no llegarían a los niveles de excelencia requeridos".
Según detalla, en función de las notas, los profesores generan un informe y ahí se determina si el estudiante continuará en el camino a la Universidad o irán a realschule o hauptschule, escuelas de nivel medio que finalizan con 16 años y en donde estudian profesiones más técnicas. Si bien dichos alumnado puede postularse para ingresar a la Universidad, lo pueden hacer recién a los 21 años en vez de a los 18.
Alemania tuvo una tasa de abandono escolar del 10,1% en 2015, inferior a la media europea que se situó en el 11% según datos de Eurostat. "No se puede afirmar que el sistema educativo alemán es eficiente por su tasa de abandono escolar, porque otros países como Polonia que emplean un modelo comprensivo, en el que los estudiantes permanecen juntos hasta los 16 años, tienen indicadores más bajos", señala Enric Prats, profesor del departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Barcelona.
Desde el punto de vista pedagógico, explica Prats, se desconoce cuál es la mejor edad para dividir a los niños en función de sus capacidades y del recorrido académico que encaja con cada uno.
El modelo, aunque criticado, en números es exitoso. ¿La clave? Su sistema de orientación académica que sabe identificar en qué tipo de estudios encaja cada alumno y alumna. "En España sería un fracaso absoluto. Es una cuestión de cultura: cuando tienen ocho años ya saben que se tomará la decisión y se preparan para ello", sostiene Prats y nombra al país hispano ya que tiene una tasa de abandono escolar del 20%.
Por su parte, Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema -centrada en la difusión de nuevas pedagogías- y coautora del Libro Blanco de la Profesión Docente, considera que ese sistema condiciona las expectativas del alumnado y que puede mermar su autoestima. "Van a vivir durante toda su vida en una sociedad diversa y la escuela tiene que prepararles para ello, la desigualdad no puede ser el precio a pagar por la eficacia académica", sostiene.
Otra de las cifras que destacan el éxito de este sistema es la baja tasa de desempleo juvenil entre los menores de 25 años que es, en Alemania, de un 6,2% en 2017, mientras que, la española, está en 37,4%-. El Gobierno alemán señala que la Formación Profesional Dual es clave en la obtención de ese resultado.
FUENTE: https://www.lanacion.com.ar/2128266-asi-funciona-la-educacion-en-alemania-donde-los-chicos-saben-si-van-a-ir-a-la-universidad-a-los-diez-anos

sábado, 14 de abril de 2018

«En educación hay mucha 'neurotontería'» Por SARA CARREIRA

.Javier Cudeiro y Marcelo Castelo¿Qué hacen juntos un médico experto en neurorehabilitación y un comunicador con TDAH? No es el inicio de un chiste, sino de una propuesta que beneficiará a los profesores gallegos, porque Javier Cudeiro (Ourense, 1960) y Marcelo Castelo (Buenos Aires, 1965) han creado un taller muy peculiar, Dar clase como los neurocracks. Esta tarde celebran uno en la UDC y ya tienen todas las plazas ocupadas.
-¿Son de esos expertos que no quieren que los niños memoricen?
-Javier Cudeiro: ¡Pero si nosotros somos memoria! El futuro no existe, el presente es efímero y todo lo que somos es memoria.
-Marcelo Castelo: Creemos en las clases magistrales. Nosotros, para lo bueno y para lo malo, somos profecéntricos. El profesor es la pieza más importante, y si él no se cree lo que está haciendo, los alumnos...
-Entonces, ¿qué aprende un profesor en su taller?
-M. C. A darle al conocimiento un tinte emocional. Es una herramienta para ayudarle a secuestrar la atención de los alumnos.
-A veces los profesores son malos comunicadores.
-J. C. Es una paradoja y sí, a veces no son hábiles comunicando.
-M. C. Eso que son los arquitectos del futuro.
-No solo son críticos con los profesores. También se burlan de la neuroeducación.
-J. C. De las neurotonterías, que hay muchas. Decir neuroeducación es un pleonasmo. Nosotros vamos a acabar con la neuroeducación para volver a refundarla. Cervantes hizo lo mismo con las novelas de caballerías: se burló de todas las anteriores y escribió la mejor novela de caballería.
-M. C. Hemos pasado de indigentes a superdotados de la neurociencia. Y eso tampoco. 
-Digan las claves neurológicas para captar la atención.
-J. C. A mí me gusta el humor, es una explosión neuronal. Es una de las cosas que más recursos cerebrales exige; no se trata de ser un payaso, sino de tener más capacidad para mantener la atención de los alumnos. 
-M. C. Yo nunca pido silencio y siempre empiezo con un cuento. En la neuroeducación hay mucho de sentido común, y a nadie le molesta que unos profesores usen el sentido común. Pero yo, que soy TDAH, siempre he tenido problemas para mantener la atención y veo que esto funciona.
-¿Y funcionan a la primera o hay que tener paciencia? Porque nadie quiere que un profesor haga pruebas con sus hijos. 
-J.C. El primer paso es intentar la docencia apoyada en consejos científicos. Es importante que sean serios y no convertir a nuestros hijos en conejillos de indias. Una clase funciona como una relación personal. La primera impresión es fundamental y a partir de ahí el cerebro, que es muy hábil, es capaz de evaluar si vale la pena o no seguir atendiendo a esa persona. Después, en el desarrollo, la atención es cíclica. Marcelo lo compara con una montaña rusa. Y como en las relaciones, cada equis tiempo hay que renovar los votos (y ahí es donde entra el humor, las historias, los ejemplos, la sorpresa...) que ponen a funcionar el cerebro. Hay otros muchos recursos, pero no pueden usarse todos en los primeros quince minutos, hay que salpicarlos por los 50 minutos que suele durar una clase.En cuanto al uso, vas pasito a pasito, cambiando las cosas progresivamente, retocando y moldeando lo que necesites.
-M.C. Yo considero que el profesor es como un sherpa, un sherpa de la atención del alumno, al que lleva desde el desconocimiento al conocimiento, y lo hace subiendo y bajando cuestas. Si en su clase no hay nada emocionante, resulta un aburrimiento.
-¿Cómo se prepara una clase para que tenga éxito?
-J. C. Es muy difícil, lleva mucho tiempo. Después de prepararla, tienes que reflexionar unos 15 o 20 minutos si lo que vas a decir motivará a los alumnos. Y no puedes poner el mismo ejemplo que la semana pasada, o del año pasado. En Finlandia y Corea del Sur los maestros solo tienen un 20?% de su horario en el aula. Cuando tengo que preparar una conferencia nueva, invierto mucho tiempo y me lo tomo como si fuese mi última conferencia.
-M. C. Si quiero ser un profesor extraordinario tengo que aportar cosas «extras». A mí me gusta pensar que no son alumnos, son discípulos, y yo espero que ellos me superen a mí y estar muy orgulloso.
-Pero justo en las oposiciones lo que se valora de los candidatos no es nada de eso. Es memorizar y repetir. Por tanto, una vez que aprueban, ¿deben olvidar todo lo practicado, todo lo aprendido?
-M.C. Si la ventaja competitiva que se valora en una oposición tiene el valor de 20 euros, que es lo que cuesta una grabadora para reproducir una lección, entonces es que la selección tiene un área muy amplia de mejora. 
-J. C. Toda selección es extraordinariamente complicada. El trabajo más importante no se valora. Es igual que para entrar en Medicina. El trato con el paciente, la creatividad en el diagnóstico... eso no cuenta para entrar en la facultad.Todos entendemos que hay que estar muy preparado para trabajar en el CERN en Suiza, pero ¡los profesores están tratando con nuestros hijos! Ya dicen que las cicatrices que más duelen son las que no se ven.
-¿Creen en la disciplina?
-M. C. Hay tres maneras de que uno haga lo que tú quieres: la manipulación por el engaño; la coacción (legítima o no); y la persuasión, que es convencer. Un maestro debe usar la coacción legítima y la persuasión.
-J.C. El principio de autoridad no es opcional. Lo puedes aprender en casa; si no te lo enseñan, lo aprendes en el colegio. Si no te lo enseñan, lo aprendes en la pandilla; si no te lo enseñan... lo aprendes en las duchas de Teixeiro... pero que lo aprendes, no tengas duda. Es decir, el principio de autoridad se puede ejercer a palos o con cariño.
-¿Y que aprendan juntos profesores y alumnos?
-J. C. Yo en clase de fisiología del riñón sé más del riñón que mis alumnos. Ahora bien, si quisiéramos hacer un modelo a escala, tendría que aprender con ellos, porque no lo he hecho nunca.
-Me parece que ya sé la respuesta a esta pregunta: ¿un profesor tiene que ser un modelo para el alumno además de dar clase?
-M.C. Debe ser un modelo en la docencia y en el resto, un referente para el alumno. Ahí entra la limpieza, la puntualidad, la educación...
FUENTE: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/educacion/2018/04/12/educacion-neurotonteria/00031523548184891223416.htm

domingo, 8 de abril de 2018

Canje de Pasajes o Cuentas de Ahorro para la Educación Edgardo Zablotsky, Miembro de la Academia Nacional de Educación y Rector de la Universidad del CEMA.

Hace pocos días estalló una importante polémica sobre una conocida técnica que utilizan los miembros del Congreso de la Nación para aumentar sus ingresos: el canje de pasajes. Al ser consultado sobre el tema, el presidente Mauricio Macri criticó con dureza el privilegio que gozan los diputados y senadores nacionales: “Si los diputados creen que su salario no es suficiente tienen que blanquear su necesidad de tener uno mejor, pero ese mecanismo de los pasajes no es algo que esté bien. Es querer disfrazar algo de otra cosa”. Ello incentivó la presentación de tres proyectos de ley para limitarlos. Hace un año publiqué en este mismo espacio una columna resaltando la inmoralidad de esta vieja práctica. Hoy, frente al debate que afortunadamente han abierto las declaraciones del Presidente, es de utilidad recordar los argumentos que desarrollé en ese entonces. Numerosos legisladores hacen uso de su derecho a canjear pasajes por dinero en efectivo, conducta por completo racional dado que nunca nadie puede estar peor por recibir un subsidio en efectivo y gastarlo a su criterio, que por recibir un derecho equivalente, ejemplificado en este caso por los pasajes aéreos. Resulta razonable suponer que cualquier legislador prefiere esta flexibilidad a no tener otra opción que utilizar los pasajes o perder el valor de los mismos. Sin embargo, el resto de los ciudadanos carecemos de similar flexibilidad en numerosas instancias. La educación es un claro ejemplo de ello. En los últimos años muchas familias han optado por enviar sus hijos a escuelas privadas, a pesar de la existencia de la educación pública gratuita. La evidencia nos exime de cualquier comentario; aún en barrios muy humildes numerosas familias realizan importantes esfuerzos económicos para que sus hijos cursen su escolaridad en este tipo de institución. Es claro que cada padre que toma esta decisión debe abonar dos veces la educación de sus hijos, una a través de sus impuestos y otra a través del pago a la escuela elegida, ya que no cuenta con la misma prerrogativa que los legisladores. Por ello es útil recordar que la Constitución Nacional, en su artículo 16, establece que todos los habitantes son iguales ante la ley: “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas”. Si todos los ciudadanos son iguales ante la ley, ¿no es razonable que aquellas familias que optan por enviar a sus hijos a una escuela privada reciban una reducción en su carga impositiva similar al costo de educar un niño dentro del sistema de educación pública? ¿Acaso no es ello equivalente al derecho que habilita a un legislador que no utiliza su cuota mensual de pasajes a canjearla por dinero en efectivo? No estoy proponiendo reinventar la rueda, este escenario es una realidad en otras latitudes. Por ejemplo, como señalé en aquella columna un año atrás, dos notas del Wall Street Journal reportaban por ese entonces el caso de Arizona, que se convirtió en abril de 2017 en el segundo estado de Estados Unidos, después de Nevada, en establecer “Cuentas de ahorros para la Educación” (ESAs), que permitían a los padres que optasen por retirar a los niños de escuelas públicas recibir una porción de los fondos que el Estado habría gastado en su educación, y con ello costear un colegio privado, tutorías u otros gastos de educación aprobados por el Estado. Puede parecer una propuesta extrema. Pero éticamente, ¿cómo un legislador que ha canjeado pasajes durante años podría negarse a aprobar un proyecto de ley que otorgue a los padres un derecho similar frente a la educación de sus hijos? De no hacerlo, estaría violando el espíritu del artículo 16 de nuestra Constitución Nacional.
FUENTE: https://www.ucema.edu.ar/u/eez/Canje_de_Pasajes_o_Cuenta_de_Ahorro_para_la_Educacion._Perfil._Abril_2018.pdf

El mundo laboral transforma a la educación superior. Por Agustin Arieu

Resultado de imagen para la tecnologia en lo laboralSegún los datos del Indec de agosto de 2017, fuentes oficiales señalaron que en la Argentina más de la mitad de las personas desempleadas son menores de treinta años, o sea son algo más de un millón de jóvenes. Pero la preocupación no es exclusiva de la tierra del tango, en la Eurozona las cifras del desempleo juvenil alarman a la población y han sido centrales en las promesas de campaña de todos los partidos. Grecia, España, Portuga, Francia y Finlandia entre los países más afectados, y salvo Alemania, toda Europa tiene a más del 10% de sus jóvenes que buscan empleo fuera del mercado de trabajo. En Inglaterra, representan más de medio millón.
Cualquier Manual básico de Microeconomía como el de Lipsey nos diría que si todo funciona bien el equilibrio de un mercado se producirá cuando la oferta y la demanda se encuentran y generen a la vez un precio y una cantidad que en economía se denomina de equilibrio. Pero esta noción nos hace pensar en un sistema en el que todo fluye naturalmente y en que más tarde o más temprano alcanzaremos un estado lógico y eficiente, y sin embargo, tratándose del mercado laboral este simplificado modelo teórico parece a veces un cachorrito tratando de alcanzarse la cola, en una historia bastante más compleja, y en ocasiones esa oferta y esa demanda no parecen encontrarse.
Cambia, todo cambia. La Universidad de Oxford señaló hace cuatro años, que el 47% del mercado laboral en Estados Unidos corre riesgo de sustitución por la robótica y la inteligencia artificial. Y aunque no indica este trabajo en cuánto tiempo se producirá este desplazamiento, no parece tener mucho sentido preocuparse por sostener tareas humanas que puedan ser hechas por una máquina. Resulta bastante evidente que se trata de una competencia que el hombre o la mujer no podrán ganar. Hace más de veinte años que Deep Blue derrotó a Kasparov en una partida de ajedrez. Más productivo parece ocuparse por ayudar a las personas desplazadas a crear tareas, servicios y productos nuevos, que puedan inventarse y reinventarse… permanentemente.
Todavía recuerdo la polémica que desató la Feria de Empleo Juvenil organizada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Las imágenes de miles de jóvenes en las filas de esa Expo generaron cientos de controversias. Las mismas imágenes pueden ser la prueba de una acción exitosa por parte del gobierno, y que por tal motivo atrajo tanta concurrencia, así también como muestra de una delicada situación de crisis en esa franja etárea, que no es exclusiva. Prefiero creer que la posibilidad de lograr varias entrevistas en una misma mañana y conocer los distintos tipos de empresas y sus vacantes, actuaron como un gran incentivo, atrayendo tantos jóvenes, pero todos ellos, y no quedan dudas de que son muchos los jóvenes que buscan empleo.
La vida laboral ha sido cambiante desde siempre, pero de acá en adelante, lo será aún más. Ya no se repetirá la historia de nuestros padres o abuelos que lograban su primer empleo y allí mismo alcanzaban a jubilarse. Debemos aceptar que nos tocará vivir situaciones de empleo, autoempleo, desempleo y emprendimientos. Lo más importante es desterrar la palabra desocupación de nuestro diccionario. Porque aún en etapas de desempleo, hay que mantenerse ocupado, y aún en etapas de empleo, estar atentos a la empleabilidad futura, a ser productivos siempre.
La primera vez que escuché la palabra autoempleo fue por el año 2004 en Bahía Blanca en una conferencia de Marité Salvat, experta en empleo e inserción laboral, que subrayaba que trabajar depende de cada uno de nosotros.
Opciones. Conté 244 opciones de carreras, entre terciarias y universitarias en el sitio web Carreras y Trabajos. Hay opciones educativas de todo tipo. Pero no todas estas opciones tienen las mismas posibilidades. Quizás por esta razón haya cada vez más estudiantes que opten por carreras como Administración de Empresas. Porque preparan a las personas para desenvolverse en situaciones que no son repetitivas, situaciones complejas que requieren desempeñarse con arte y con ciencia, porque un graduado de este tipo de carreras tiene una muy sólida base para orientar su profesión hacia campos tan diversos como los recursos humanos, las finanzas o la comercialización, y porque contribuyen mejor que otras carreras a desarrollar habilidades para la dirección de organizaciones, para la formación de líderes empresariales y sociales.
La educación es la mejor inversión que puede realizarse. Pero la mejor inversión solo abre las puertas para ser creativos, para innovar, para generar proyectos. Este es el desafío que tenemos desde las universidades.
No es casual que en los últimos años, el emprendedorismo domine las publicaciones de negocios, y las políticas de desarrollo local. El espíritu emprendedor es necesario dentro o fuera de las empresas, para crear algo desde cero o construir desde lo existente. En nuestro último libro, Listos para emprender lo explicamos de este modo: ¡vivir es emprender!
Los más jóvenes nacieron como nativos digitales, están acostumbrados al cambio, a las redes, a hacer mil cosas a la vez. No deben temer que la tecnología los desplace. Si estimulan la imaginación tendrán siempre algo productivo para hacer y en qué ocuparse. Si en algún momento la economía no requiere lo que ofrecen, no tienen que limitarse, y podrán imaginar algo nuevo y construirlo. No existe mercado pequeño para las personas que son capaces de idear cosas nuevas. No deben preocuparse porque les falte empleo. Para ellos el mercado será tan grande como puedan imaginarlo.
Desempleo tecnológico
En los últimos años se acuñó el concepto “desempleo tecnológico” para referirse a la pérdida de puestos de trabajo ocasionadas por la adopción de nuevas tecnologías.
En mi opinión el concepto es falaz, ya que por un lado el mercado de empleo tiene una dinámica muy fuerte y por el otro la adopción de tecnología no es un fenómeno nuevo o ajeno a cualquier sistema económico. Desde la imprenta o la máquina de vapor, por mencionar sólo algunos ejemplos, la incorporación de cualquier nueva tecnología han ocasionado el desplazamiento de las personas de una actividad a otra, afectadas por las rentabilidades particulares de cada sector y los costos y productividad del trabajo relativos a cada tipo de actividad.
Más aún, el desempleo no es un fenómeno que pueda juzgarse a nivel de empresas particulares, antes bien se trata de un fenómeno macroeconómico, es decir, al más alto nivel de agregación productivo de un país.

*Decano de la Fac. de Ciencias. Organizacionales y de la Empresa de la Universidad de Flores (UFLO).
FUENTE: http://www.perfil.com/universidades/el-mundo-laboral-transforma-a-la-educacion-superior.phtml

sábado, 17 de marzo de 2018

EDUCAR EN LIBERTAD. Por María Celsa Rodríguez

Chile busca diseñar una educación de mejor calidad dentro de “un marco de libertad” curricular, fortaleciendo las cualidades personales de cada alumno y tratando de formar futuros líderes en las distintas áreas sociales.

Por otra parte intenta vitaminizar la carrera de Pedagogía para hacerla más competitiva y de vanguardia buscando selectivamente entre los egresados para conformar un plantel con los mejores y valorizar la profesión con redituables salarios.

El flamante ministro de Educación Gerardo Varela dijo: “Respecto al financiamiento indicó que "18.500 millones de dólares están destinados para financiar la educación superior, -para este año está financiado-, y en adelante confiaremos en la buena mano del ministro Larraín para seguir cumpliendo con esto".

Confiamos en que "la gratuidad al 60% se seguirá cumpliendo, además deberá ir aumentando en la medida que crezca la economía, tal como se ha señalado".

La educación es fundamental a la hora de tomar decisiones en políticas públicas que posibiliten el crecimiento de un país, porque allí se internalizan las cuestiones sociales más preocupantes como la delincuencia, la falta de trabajo, la pobreza y la ignorancia. Si educamos a los niños y jóvenes con calidad estamos pensando en un Chile con poder de futuro. 

miércoles, 7 de marzo de 2018

Entrevista radial al Dr Edgardo Zablotsky


FUENTE: https://radiocut.fm/audiocut/que-suerte-que-hay-un-paro-que-nos-permite-hablar-de-educacion-1/

¿Por Qué Son Casi Imposibles Las Reformas Educativas? Por el Dr Gabriel J. Zanotti

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Permanentemente se ven videos, conferencias y artículos de reformas del sistema educativo. Algunos (como mi padre) han dedicado su vida a ello. Sin embargo, pasan las décadas y los gobiernos y el modelo tradicional de enseñanza, con el aula, las notas, sus premios y castigos, etc., sigue igual, tanto aquí como en otras partes del mundo.


¿Por qué?
Trataremos formular algunas hipótesis, para que las propuestas de reforma sean más realistas y menos ingenuas a la hora de formularse.
El sistema del aula tradicional, de lo que Luis J. Zanotti (www.luiszanotti.com.ar) llamó la primera etapa de la política educativa (fines del s. XIX) está basado en el modelo positivista de información, donde el aprendizaje es el acopio y repetición de datos objetivos. Por más loas que se declamen hacia la creatividad, esta es colocada como un lujo posterior al duro entrenamiento del aprendizaje básico. Se la permite en las humanidades, se la niega para las ciencias (como si no fueran humanidades), se la relega totalmente de los procesos básicos de acopio de información en los niveles primarios, secundario y terciarios. Y el problema es que este modelo de conocimiento como información está asumido casi sin crítica como horizonte cultural, que por ende no permite ir al núcleo filosófico de la cuestión: el conocimiento humano es creatividad, interpretación, por más que los paradigmas dominantes (Kuhn) impongan su repetición como rito de iniciación para la vida académica.
La mayor parte de reformadores del sistema olvidan o niegan el tema esencial de la libertad de enseñanza. Suponen que sus reformas deben ser impuestas por la fuerza del estado y de modo monopólico, con lo cual se incurre en la paradoja de imponer por la fuerza un paradigma para salir de otro. Todos hablan en este momento del modelo de Finlandia olvidando que es un sistema obligatorio y monopólico. Cómo puede haber creatividad dentro de eso es la paradoja que no se termina de asumir.
El olvido de la libertad de enseñanza (análogo al olvido del ser heideggeriano :-)) implica que las reformas sean tímidas propuestas dentro del sistema estatal dominante. Se olvida que la clave de la cuestión está en la separación jurídica entre los objetivos pedagógicos concretos y el control estatal de los títulos. O sea, la desmonopolización jurídica del sistema. Con ello podrán seguir existiendo colegios tradicionales al estilo de La Sociedad de los Poetas Muertos, pero al mismo tiempo se producirá un big bang de propuestas cuya validación será la demanda de los egresados de dichas propuestas y no el otorgamiento de un “título oficial”.
El punto anterior (la rígida unión entre la titulación y el reconocimiento oficial de los títulos) produce que los sindicatos puedan seguir aferrados a sus funciones tradicionales siendo inmunes a toda reforma. Porque las reformas implican nuevas funciones profesionales docentes que ellos obviamente no están dispuestos a admitir. Por lo demás, en la mayor parte del mundo los sindicatos son mafias legalizadas, estados dentro de otro estado, delincuentes socialmente admitidos que en nombre de los “derechos de los trabajadores” seguirán impidiendo todo tipo de reformas (educativas o las que fuere) por los siglos de los siglos.
La mayor parte de las propuestas ignoran que el problema es el aula positivista clásica. En ella son inútiles nuevas metodologías y nuevas tecnologías, porque es como intentar montar un Saturno V sobre una carreta tirada por bueyes. Sencillamente hay que desechar la carreta. Hay que acabar con el aula tradicional y si se ensayan nuevas, tener conciencia de que ellas no sustituyen (como pensó el movimiento de la escuela nueva) al sistema educativo informal, no sistematizado, constituido por el horizonte (Gadamer), las creencias (Ortega) y el conocimiento disperso (Hayek).
Como esto último está penetrado también por la razón instrumental, o sea por el positivismo cultural, todas las propuestas de reforma seguirán circulando como bonitos videos en youtube mientras que la principal demanda social seguirá siendo el sistema escolar tradicional, venerado y sacralizado por el conjunto de la población.
La mayor parte de propuestas de reforma y de los críticos al sistema han atacado a la razón instrumental, ok, pero han unido esa crítica con la crítica al sistema de libre mercado al cual el sistema tradicional de enseñanza le sería funcional. No estoy debatiendo con Hilary, pero wrong :-). El sistema educativo tradicional no fue una super-estructura de la estructura capitalista de producción. Fue fruto de las ideas del iluminismo del s. XVII y el capitalismo fue fruto del acabamiento progresivo del antiguo régimen sobre todo en Inglaterra a partir de la evolución del common law, ya desde el medioevo. El error de unir reforma educativa con la sociología de Marx, retroalimenta las reacciones conservadoras donde “educación” es igual a portarse bien, estudiar la lección, izar la bandera y ser el “buen repetidor” del sistema tradicional. El libre mercado, por lo demás, no depende del sistema positivista de información, sino al contrario, de la creatividad de la inteligencia humana que se traduce en creatividad empresarial. El sistema educativo formal no es funcional al capitalismo sino al estatismo, al intervencionismo, donde se producen en cadena “buenos empleados” y no libres empresarios (Landolfi, http://www.cuspide.com/9789870284253/Educacion+Para+La+Fragilidad/)
El sistema educativo tradicional se ha extendido mundialmente con una serie de tentáculos que lo han constituido, a través del pacto de Bolonia, los sistemas de becas y los rankings universitarios, en un soviet mundial. En ese sentido el panorama no podría ser más desalentador, y muestra que lo básico es cambiar, aunque cueste siglos, el horizonte cultural.
La libertad de enseñanza sigue siendo, sin embargo, la única esperanza de salida. Aunque las propuestas de reforma educativa tengan que enfrentarse con el soviet mundial, con la mentalidad positivista imperante y con los paradigmas dominantes que privadamente puedan existir, sin embargo tendrían derecho jurídico a su existencia y por ende dependerían sobre todo de la claridad de objetivos de sus fundadores y no de la “generosidad” del dueño de la granja para con sus esclavos.
Mientras tanto, el mercado negro de la creatividad sigue circulando por izquierda, y sólo eso impide mayores estragos a la inmensa cantidad de verdaderos genios aplastados por el soviet del sistema, olvidados, dejados de lado, siendo los verdaderos excluidos y descartados por el estatismo dominante. Los libros, el internet, las reuniones informales, las conversaciones, las charlas, son actualmente la verdadera educación, al lado de un lastre cultural inútil, cual chatarra icónica que se sigue elevando a los altares del estado decimonónico.
FUENTE: http://institutoacton.org/2016/11/02/por-que-son-casi-imposibles-las-reformas-educativas/

martes, 6 de marzo de 2018

EL PROBLEMA ES EL AULA. Por el Dr Gabriel Zanotti

Resultado de imagen para zanotti gabrielGran impacto ha causado la carta del profesor que renuncia porque está agotado del uso de las nuevas tecnologías en su clase. Ha habido variadas reacciones. Algunos lo han apoyado, otros han dicho que lo seguirán intentando, otros han propuesto, de vuelta, la incorporación de las nuevas tecnologías al aula.
Vamos a hacer algunas distinciones básicas. La educación, como proceso de transmisión cultural, puede ser formal o informal. La informal es espontánea y se identifica con el aprendizaje espontáneo que todos los seres humanos tienen de su propio horizonte cultural. La formal se identifica con escolaridad en sentido técnico: métodos especiales, no espontáneos, de educación, para el aprendizaje de contenidos más complejos. Esta distinción ha existido en todas las épocas con sus obvias diferencias culturales[1].
Por ende el problema no es la educación formal ni la escolaridad, sino la educación formal positivista concebida por los estados sobre todo a fines del s. XIX. Esa fue la “primera etapa de la política educativa”[2], donde los estados tratan de unificar e incorporar a los ciudadanos a la unidad del estado-naciòn. Su modelo fue coherente con lo que el positivismo supone como aprendizaje: incorporación pasiva de datos. Por eso surge el “aula” como ahora la concebimos: alguien que habla, alguien que es el activo, y los demás pasivos, copiando, memorizando, cual computadoras humanas a las que se les incorpora un pendrive.
Los límites de este sistema con respecto a la “vida” del educando fueron advertidos por la 2da etapa de la política educativa, con los que proponen “la escuela nueva”[3]. La cuestión era incorporar al aula elementos más vitales y activos, con una concepción más humana del educando. Muy bien. Pero el problema fue que el aula positivista y la vida no se concilian. El movimiento de la escuela nueva se enfrenta con el uso de una herramienta contradictoria con sus fines.
Obsérvense las épocas: la primera etapa corresponde a fines del s. XIX. La segunda surge más o menos por los 20, con límites difusos.
La tercera etapa[4], según Luis J. Zanotti, que lo afirma en la década de los 70, son los modernos medios de comunicación, que él en su tiempo identifica con la telemática. Sin darse cuenta previó la revolución en las comunicaciones y el aprendizaje que implicó luego el internet.
Por ende, es raro que no se advierta que estamos hablando de cosas viejas. El diagnóstico de Luis J. Zanotti, hecho ya en los 60 y los 70, es que el aula derivada del positivismo era incompatible con los nuevos modos de aprendizaje, y que el problema del movimiento de la escuela nueva era no haber advertido esa limitación. El problema es esa aula. Pretender incorporar en ella a la tercera etapa es como pretender arreglar una carreta para ir a la Luna. No, no se arregla, sencillamente se cambia.
Por supuesto, parece que no se puede. El aula positivista sigue allí, como un ícono cultural. Seguimos utilizando ese antiguo elemento y nos sumergen allí obligatoriamente desde los 6 –ahora para que desde los 3- hasta más o menos los 25. El daño que ello produce a las personas es casi irreparable.[5]
Por supuesto, lo que se produce –por ello dije “casi”- es que la educación real del individuo va por contrabando. Va por youtube, por netflix, por redes sociales, por infinitas páginas de internet que interesan verdaderamente a niños, adolescentes y adultos. Y la escolaridad formal, en vez se ser concebida como un medio de acompañamiento de todo ello –y por ende radicalmente transformada- se presenta como una competencia inútil y perdedora de su imparable competidor. Y los docentes, aferrados, encerrados o adictos al viejo sistema, explotan. Es que obviamente no pueden enseñar en el aula, en el sistema formal positivista, con sus premios y castigos, con incentivos perversos como las notas, con sistemas de vigilancia iguales al sistema carcelario. No pueden verdaderamente enseñar allí, pero lo intentan, fracasan, se desesperan. Los que aplican a gusto todos los elementos carcelarios del sistema creen que tienen éxito. Claro, no se dan cuenta de lo que sucede. Pero los que intenten incorporar internet al aula fracasan también. El problema es el aula. La noción de educación formal, en esta circunstancia, es otra. Es un acompañamiento a la autoeducación que cualquiera naturalmente hace. Luis J. Zanotti ya lo explicó hace más de 40 años[6] y tampoco estaba entonces descubriendo América.
Por supuesto, me preguntarán cómo hago yo. No me parece pertinente hacerlo. Frente a este drama, cada uno de nosotros -los docentes- se las ha arreglado como ha podido y es inútil que ahora intentemos presentar nuestra propia experiencia personal como una panacea universal, peleándonos, además, entre nosotros. La cuestión es que el sistema debe cambiar, y la cuestión es tomar conciencia de que esas propuestas de cambio tienen casi más de un siglo ya. Así que basta de asombrarse. Docentes, lean un poco más de historia de la educación, política educativa y filosofía de la educación. Allí tienen la obra completa de Luis J. Zanotti. www.luiszanotti.com.ar Tomen, lean, tomen conciencia de lo que ocurre y cálmense. Entonces, cada uno sabrá mejor qué hacer.
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FUENTE: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2016/09/el-problema-es-el-aula.html

viernes, 2 de marzo de 2018

Macri y la iniciativa educativa clave anunciada en su discurso Edgardo Zablotsky

En los últimos años he publicado en este mismo espacio tres notas, las cuales sostenían que sin el apoyo activo de los padres la revolución educativa que el Gobierno desea llevar a cabo habría de quedar tan solo en una expresión de deseos.
La última de ellas, titulada "Basta con modificar un artículo para mejorar la educación", planteaba, al igual que las anteriores, una idea simple, pero que requería de gran valentía política para ser impulsada: "Con modificar el artículo 97 de la ley 26206 de educación nacional se generarían las condiciones para que una verdadera revolución educativa sea exigida por los mismos padres de los niños y jóvenes afectados por la tragedia educativa que hoy vive nuestro país. Su indignación le daría al Gobierno el apoyo sin el cual no es posible enfrentar a los sindicatos docentes, los más acérrimos defensores del statu quo".
En su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Mauricio Macri ha sorprendido gratamente a quien esto escribe al hacer pública la intención del Gobierno de modificar dicho artículo: "Para poder involucrarnos (los padres), tenemos que poder saber cómo le está yendo a la escuela donde van nuestros hijos. Hoy está prohibido por ley que se publiquen los resultados por escuela y eso no tiene sentido. Les pido que este año legislativo avancemos para cambiar esta norma. La única manera de mejorar es partir de la verdad, de un diagnóstico verdadero, transparente, público, a disposición de todos".
Veamos el tema en mayor detalle. El artículo 97 establece: "El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología y las jurisdicciones educativas harán públicos los datos e indicadores que contribuyan a facilitar la transparencia, la buena gestión de la educación y la investigación educativa. La política de difusión de la información sobre los resultados de las evaluaciones resguardará la identidad de los alumnos, docentes e instituciones educativas, a fin de evitar cualquier forma de estigmatización, en el marco de la legislación vigente en la materia".
Al impedirse la publicidad de los resultados de cada colegio, lo que se está haciendo es sustraer del debate público el elemento de juicio principal para saber si el actual sistema educativo satisface la central inquietud de cualquier padre: que sus hijos aprendan en el colegio al cual concurren.
¿Estigmatización? Por supuesto se debe preservar la identidad de los alumnos y los docentes, pero no así de las instituciones educativas. No es posible llevar a cabo una revolución educativa sin el apoyo y la participación activa de los padres. Es necesario que ellos admitan la realidad y reaccionen. Con dicho fin, las evaluaciones educativas son la llave del reino, pero los resultados a nivel de escuela deben ser de su conocimiento. Muchos padres tienen en su imaginario la fantasía de que la educación argentina se encuentra en crisis, pero que la que reciben sus hijos, en el colegio al cual concurren, es adecuada.
Restringir el acceso a los resultados de evaluaciones educativas obligaba a creer ciegamente en la capacidad y la buena fe de aquellos encargados, circunstancialmente, de dirigir la política del sector. ¿No es esto más costoso que la posibilidad de cualquier estigmatización? La realidad educativa que vive nuestro país es prueba fehaciente de ello.
El camino más largo comienza por el primer paso. Hace pocos días el Gobierno lo ha dado, al anunciar la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, la iniciativa por la cual quienes reciben planes sociales deberán retomar sus estudios, ya sean primarios o secundarios, como requisito para recibir el subsidio.
El presidente Mauricio Macri ha dado otro paso de tanta o mayor relevancia. La modificación de tan solo un artículo de la ley de educación nacional como la que propone Macri generará las condiciones ideales para lanzar una verdadera revolución educativa, pues serán los mismos padres quienes la demandarán.
Por primera vez, en muchos años, un gobierno ha comenzado a transitar el camino que puede, de continuarse, revertir la realidad educativa que sufre nuestro país y que atenta, fundamentalmente, contra aquellos niños de familias más desfavorecidas. Ojalá estos primeros pasos sean el anticipo de otros por venir.

El autor es miembro de la Academia Nacional de Educación y vicerrector de la Universidad del CEMA.

FUENTE: https://www.infobae.com/opinion/2018/03/01/macri-y-la-iniciativa-educativa-clave-anunciada-en-su-discurso/ 

Los políticos y la educación pública

Tienen los metros cuadrados que a mi instituto le faltan, tienen la luz que la clase de abajo no tiene, tienen la calefacción que en mi clase en invierno no hay; sus hijos, a los que no culpo, quizá tengan el ordenador que falta en más de una clase, tienen la fibra óptica que falta en mi centro, tienen los recursos tras sus muros que podrían ayudar a tener una educación pública digna. Doy clase en un zulo con luz, en un edificio del siglo XIX que no sé si pasaría una revisión en las medidas de seguridad, con unas escaleras resbaladizas, en un aula sin ordenador y en invierno con la suerte de estar en la última planta donde calienta algo el sol. Vivo en una clase de 30 personas, dando gracias por no estar en una de 40 donde, además de frío, la acústica impide que se pueda oír lo que dice el profesor. Decimos vivir en una sociedad moderna, pero esto embiste de lleno con el retroceso que hay en la educación pública, sin meterme en la ciénaga que supone hablar de que cada curso es más temario en menos tiempo con malos y escasos recursos en una clase de treintaitantos.— Luis Barragán Haro. Alcorcón (Madrid).
https://elpais.com/elpais/2018/03/01/opinion/1519919799_843626.html

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Planes sociales y el requisito obligatorio de la educación. Por el Dr Edgardo Zablotsky

En agosto de 2013 publiqué en este mismo espacio una nota titulada La grandeza de una sociedad la determina la forma en que se trata a los necesitados. La misma se basaba en el hecho que muchos beneficiarios de los planes sociales no habían terminado su educación primaria y la mayoría no habían cumplimentado su educación secundaria. Por ello me preguntaba, ¿por qué no exigirle a todo beneficiario de un plan social que retomase su educación como requisito para cobrar la asignación? Imaginemos si se hubiese implementado algo así por ese entonces. ¿Cuántos menos ciudadanos dependerían hoy en día de un plan social?
Hoy, casi cinco años después, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, aseguró que más del 60% de las personas que cobran planes sociales no terminó el colegio secundario, por lo que su cartera trabaja en una iniciativa para que todos los beneficiarios completen sus estudios, estableciendo la educación como un requisito obligatorio para cobrar la asignación.
La iniciativa no puede ser más auspiciosa, representa un paso formidable en contra del asistencialismo que condena a muchos compatriotas a transitar por la vida sin expectativa alguna.
Como remarqué en aquella lejana columna, en palabras de Benedicto XVI, en su Encíclica Caritas in Veritate, el estar sin trabajo durante mucho tiempo, o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, mina la libertad y la creatividad de la persona y sus relaciones familiares y sociales, con graves daños en el plano psicológico y espiritual.
¿Cómo evitarlo? Juan Pablo II nos provee la respuesta en un discurso pronunciado en Santiago de Chile, ante los delegados de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, en 1987: "El trabajo estable y justamente remunerado posee, más que ningún otro subsidio, la posibilidad intrínseca de revertir aquel proceso circular que habéis llamado repetición de la pobreza y de la marginalidad. Esta posibilidad se realiza, sin embargo, sólo si el trabajador alcanza cierto grado mínimo de educación, cultura y capacitación laboral, y tiene la oportunidad de dársela también a sus hijos. Y es aquí, bien sabéis, donde estamos tocando el punto neurálgico de todo el problema: la educación, llave maestra del futuro, camino de integración de los marginados, alma del dinamismo social, derecho y deber esencial de la persona humana". El mensaje es contundente, educación es la respuesta.
Hoy, el gobierno de Mauricio Macri está dando un paso significativo en la dirección correcta. Retornando una vez más a aquella nota de 2013, en palabras del Papa Francisco, "la medida de la grandeza de una sociedad está determinada por la forma en que trata a quien está más necesitado". La iniciativa anunciada por Carolina Stanley puede transformarse en un hito en el proceso de transformación que la Argentina requiere. De efectivizarse en la práctica sería en un todo consistente con aquella sentencia del Papa Francisco.
FUENTE: https://www.cronista.com/columnistas/Planes-sociales-y-el-requisito-obligatorio-de-la-educacion-20180301-0030.html
PUBLICADO CON LA AUTORIZACIÓN DEL AUTOR

lunes, 29 de enero de 2018

CÓMO HACER PARA QUE NO HAYA ERRORES EN EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA (Método infalible). Por el Dr Gabriel Zanotti

Resultado de imagen para gabriel zanottiHace poco, gracias a la invitación de una ex alumna (Nani Sánchez) fui al colegio donde ella da clase para hablar de educación. Entonces hice el siguiente experimento.
Supongamos que quieren estudiar filosofía pero NO hay carreras de filosofía formales como las organizadas actualmente.
¿Qué harían?
De manera dialógica fueron saliendo las primeras respuestas.
Una, estudiarían por su cuenta. Ok.
¿Con qué?
Con libros, ya sea en papel o internet.
¿Qué libros? Y, correr el riesgo. Tal vez preguntar a alguien, tal vez preguntar a algún profesor que daba clases de filosofía.
¿Cómo seguir? Depende del objetivo. Supongamos que el objetivo es dar clases de filosofía en el terciario que ahora están estudiando.
Bueno, habría que seguir leyendo y ver qué vamos aprendiendo.
¿Cómo lo haríamos?
Bueno, de vuelta, anotaríamos todas nuestras dudas y las iríamos consultando, cada 10 días más o menos, a gente que dice saber filosofía o que daba clases de filosofía o a personas que digan que son filósofos. Habría que ver si nos cobran o no, si son confiables…… Iríamos probando.
Si nos gusta cómo nos tratan, volveríamos, en 10 días o 15, con más preguntas, con más textos leídos, con más cosas vistas en papel, on line, en youtube, etc.
Y así, ¿durante cuánto tiempo? Y, deberíamos ir practicando. Tal vez organizamos un grupo para darnos clase mutuamente, para ver cómo podemos responder, tal vez pedimos asesoramiento a alguien que diga que sabe de esas cosas.
Cada tanto, a su vez, podríamos ir escribiendo, en nuestros blogs, nuestras ideas filosóficas, compartirlas con los demás, recibir críticas, ver cómo nos ponemos ante el debate, ver si dialogamos o nos peleamos, etc.
¿Cuánto tiempo? No sabemos. En última instancia, alguna vez hay que comenzar. Suponiendo que no tengamos pánico escénico, un día podríamos ir a ver a una de las autoridades del instituto y decirle que queremos dar clases de filosofía a los alumnos que quieran escucharnos, y organizar un seminario, un taller, lo que fuere.
Alguien del instituto debería hablar con nosotros y considerar si estamos en condiciones o no. Puede equivocarse, pero él tiene que decidir.
Si nos dice que sí, hay que ver cómo nos llevamos con nuestros alumnos voluntarios: en qué medida somos nosotros ahora los que intentamos mover al entusiasmo por el camino recorrido.
Si nos dicen que no, podemos dar clase en nuestra casa a los que quieran escucharnos.
Si nadie quiere escuchar nuestras clases, entonces…… Nadie quiere escuchar nuestras clases.
Y si alguien quiere escucharnos, pues………….. Correrá el riesgo.
Y así, lentamente, habrá de vuelta lugares donde se estudia filosofía. Bien, mal, regular, Dios sabrá.
Dios sabrá: eso es lo importante.
Porque el problema se produce cuando alguien, que no es Dios, dice “yo soy el que sé” y llama a la coacción del estado para que lo certifique.
Entonces me nombra Secretario de Humanidades de La Nación.
Y entonces organizo las carreras de filosofía. Y todo el que quiera enseñar filosofía deberá pasar por las carreras así organizadas, y nadie podrá estudiar o enseñar filosofía si no pasa por MI sistema que ahora se ha convertido en EL sistema aprobado por el estado y exigido a todos los que quieran estudiar filosofía.
Porque el otro sistema, claro, era caótico. Mucha gente se podía equivocar.
Ahora, claro, ya no.
FUENTE: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2018/01/como-hacer-para-que-no-haya-errores-en. Publiacado con la autorización de su autor

viernes, 22 de diciembre de 2017

¿Cómo funciona la educación en Dinamarca?

Por María Celsa Rodríguez
La Educación pública en Dinamarca es gratuita, y está bajo la competencia del Estado Nacional, las Provincias y Municipios que lo financian. Es obligatoria entre los 7 y los 16 años.

El manejo de la currícula lo tiene el Ministerio de Educación que instrumenta los planes de estudios para las dos primeras etapas académicas, que deberán ser luego aprobadas por el Instituto Nacional de Evaluación. La legislación comprende todos los objetivos y los marcos regulatorios que tendrán las distintas etapas de la educación, la financiación, los planes de estudios, los exámenes y la contratación del profesorado en sus distintos grados. Sin embargo los profesores cuentan con la libertad de seguir el programa -con la participación de sus alumnos-, de ver los contenido de los cursos, dando prioridad al interés de la clase.

Los jóvenes reciben una formación de carácter global con conocimientos académicos generalizados, y procurando poner a la persona en el centro de su desarrollo. La duración escolar de 9 años va  a   ser controlada por medio de una evaluación continua, pero sin embargo no se entregan las  notas hasta el 8º año. Pasan de curso automáticamente, sin efectos sobre los resultados anuales.

"Todos los alumnos reciben un certificado (Bevis for Folkeskolens Afgangsprøver), que indica las asignaturas estudiadas, las notas obtenidas durante el año y los resultados de los exámenes. Posteriormente los alumnos acceden a la educación secundaria superior, la cual se divide en: 
• Educación secundaria superior general: Gymnasium y cursos para el examen preparatorio superior (Højere Forberedelseseksamen - HF); 
• Educación secundaria superior profesional, que incluye: formación profesional inicial, cursos comerciales superiores (Højere Handelseseksamen - HHX), y cursos técnicos superiores (Højere teknisk eksamen - HTX)". [1]


En el caso de la Educación Superior cada Casa de Estudios elabora su propio programa de estudios y la duración de cada carrera. Lo que hace el Ministerio es fijar las bases dinámicas de la regulación general de todas las instituciones de enseñanza superior, como ser la regulación de la admisión de estudiantes, como será la estructura de las carreras, la calidad de los programas de estudios, la calificación y el nombramiento de los profesores y del personal académico. El resto se maneja con total independencia y libertad en la actualización de los formatos de enseñanza.

"Para acceder a la enseñanza superior es necesario poseer un certificado de aptitud de la enseñanza secundaria, que puede obtenerse aprobando uno de los siguientes exámenes: 
- el exámen final de la escuela secundaria superior (Studentereksamen), 
- el exámen preparatorio superior (Højere Forberedelseseksamen),
- el exámen comercial superior (Højere Handelseksamen) 
- y el exámen técnico superior (Højere Teknisk Eksamen).

Las instituciones no universitarias pueden, sin embargo, admitir a estudiantes sin estas cualificaciones, siempre que hayan hecho 9-10 años de escuela, tengan experiencia laboral o aprueben un examen de admisión". [1]

El Estado asigna a cada estudiante desde 400 a 800 euros al mes, de acuerdo a las condiciones económicas de cada alumno. Y gracias a impuestos elevados pueden subsidiar de ese modo la educación. Pero la crítica a este sistema es  que terminan pagando todos, y  que muchos se vuelven estudiantes crónicos mantenidos por el Estado. Por ello las reformas propuestas en el 2015 fueron de otorgarle el control a  las universidades para que presionen a los estudiantes a terminar sus carreras, de lo contrario la financiación pública se recortará.

Se estima que es muy positivo que los estudiantes ingresen al mercado laboral antes de egresar, en su etapa de estudiantes porque eso le suma experiencia y le permite familiarizarse con el mundo laboral. La gran mayoría ven que  no es buena "la gratuidad" en el estudio porque eso  quita motivación y alarga el éxito en los resultados académicos.
Dinamarca ya agregó a sus currículas la robotización y la ingeniería satelital, desarrolladores de software, apps, diseños de hardware, entre otros, -en las escuelas secundarias-, con vistas a tener una salida laboral en industrias tecnológicas. Podemos decir que es uno de los países con los más altos estándares en educación de la Unión Europea y de Latinoamérica. 

Según la información oficial: "La FP ( educación secundaria) se divide en cuatro categorías:
Formaciones técnicas y comerciales,
Formaciones profesionales del trabajo social y la sanidad,
Formaciones agrícolas (Landbrugsuddannelse),
Formaciones del sector marítimo (Søfartsuddannelse).
En estas categorías de la FP se busca desarrollar tanto las competencias necesarias para el ejercicio de una profesión como las competencias sociales y personales que se necesitan para acceder al mercado laboral. Todos los programas pueden organizarse a tiempo completo o en un sistema de alternancia".


¿Cuál es el panorama de la educación para el 2018? Entrevista al Dr Edgardo Zablotsky

FUENTE: https://www.youtube.com/watch?v=78GfKdOrBGg&feature=youtu.be * Rector del UCEMA

Por una educación democrática. Por Iván M. Garay Pagliai

Adam Smith sostenía que el pago de aranceles por los servicios educativos que se reciben no solo constituyen un gran aliciente moral para que los educadores mejoren y proporcionen un buen servicio a sus alumnos, sino que también son una herramienta que desperdiga el control de quienes proveen la educación sobre quienes la reciben. El que una familia cambie de escuela a su hijo en atención a que no se haya conforme con el servicio que se le otorga a cambio del dinero que entrega, es la mejor manera para dar a conocer su desconformidad. De no ser así podría llegar a prevalecer el ideario pedagógico del docente o de los expertos en educación, dejando arriesgadamente a un lado la opinión de las familias. Este último fenómeno destacado por Smith es conocido en la actualidad como voto monetario del consumidor, según la nomenclatura introducida por los economistas Paul A. Samuelson y William D. Nordhaus, donde las personas pueden hacer valer su voz mediante la elección en el mercado, escogiendo a “A” sobre “B” pagando el valor que “A” solicita y retirándoselo a “B”. Método varias veces superior al proceso político de las elecciones mediante al cual se rige nuestro sistema escolar.

A pesar de que se escuchan algunas voces que sostienen la posibilidad de alargar los periodos presidenciales, el hecho es que la costumbre de escoger mediante el uso de las urnas es algo que las personas hacemos en intervalos de tiempo muy largos, en comparación a la posibilidad de escoger en el mercado, donde votamos de manera continua, siendo en nuestro país lamentablemente el mercado escolar una excepción.
Si pudiéramos aplicar el voto monetario del consumidor en el mercado escolar no nos veríamos afectados por los grupos de presión que anteponen sus intereses a los de las familias ni tampoco a quienes pretenden determinar qué cosas deben o no aprender nuestros hijos. Así, por ejemplo, serían los consumidores de educación los que establecerían si en la escuela a la cual se le entregó el voto de confianza se enseña o no determinada religión, haciendo mucho más expedita la eventual provisión del servicio, y sin tener la necesidad de recurrir al poder político para dirimir la situación.

Otra característica destacable del voto monetario del consumidor en el ámbito escolar respecto al voto político en las urnas, es que resulta mucho menos discriminador debido a que nos permite soslayar la obligatoriedad de escoger por una oferta paquetizada. Votar por un político, significa no solo permitirle que apoye determinadas ideas pedagógicas, sino que también tributarias, de vivienda, tributarias, entre otras. En cambio el voto directo en el mercado escolar nos puede llevar no solo a escoger profesores y escuelas, sino que también asignaturas a estudiar, pudiendo incluso fraccionar la compra entre más matemáticas y menos lenguaje. Tal cual como cuando comparamos en un supermercado, siendo la compra de conservas independiente de la compra de verduras, podríamos tener una compra de servicios escolares. Método altamente democrático y eficiente, donde la maximización de la utilidad de un consumidor no significa reducir la de otros.

A medida que el sistema escolar va evolucionando producto del impacto del voto monetario del consumidor, la calidad de aquel tiende a expandirse, siendo accesible a todos. Al igual como algunos bienes o servicios cuando han sido creados resultan inaccesibles económicamente a la mayoría de las personas, su demanda hace que al poco tiempo estén a disposición de quienes lo requieran. Lo mismo ocurre con la educación de calidad. El sistema, además hace más rica a nuestra sociedad dado que protege la libertad de enseñanza, incentiva la creatividad y la generación de conocimientos.

El voto monetario del consumidor a fin de operar de manera debida, al igual que el proceso político eleccionario requiere amplios espacios de acción. Esto significa libertad para ofrecer no solo proyectos educativos, sino que también currículos escolares, como asimismo para su administración; libertad en la gestión de las escuelas y el uso del dinero recaudado y libertad para las familias y los educandos al momento de escoger la escuela deseada. No contar con aquello conllevaría a tener un sistema escolar donde el voto del consumidor se traduciría en una simple captación de renta, tal cual como algunos políticos usufructúan de las prebendas burocráticas, herramientas de lucro personal y estatus social.

*Iván M. Garay Pagliai -Director Ejecutivo de Cheque Escolar - Desde Chile
http://elmuro.cl/columnas/una-educacion-democratica/